domingo, 25 de abril de 2010

Del folclore a la música romántica

Por Alan Benitez

Son el grupo de folclore que llegó al corazón de las mujeres a las que les gusta Ricardo Arjona y Luis Miguel. Los Nocheros nacieron en 1986 en Salta con el dúo conformado por Mario Teruel y Rubén Sergio Ehizguirre, que luego se transformó en cuarteto con la inclusión de César Kike Teruel y Jorge Rojas. Con melodías poco campesinas y más románticas llegaron a Buenos Aires, pero antes, en 1994, cumplieron el famoso sueño de tocar en Casquín.

Los Nocheros se pasaron del limite y se pusieron el traje de melódicos. También quisieron ser los tipos de músicos por los que aclaman las mujeres y les fue bien. Aunque el Premio Gardel como Mejor Grupo en 1999 y 2001 llegó por el lado del folclore, que es el estilo que les quedó puesto, aunque poco de eso hacen bien. Hoy son mirados con recelo por las otros grupos, sobre todo luego de 2003 en el estadio mundialista de Córdoba el disco saltó y dejó en evidencia que ellos también hacen playback.

Ya en el comienzo del nuevo milenio debieron cambiar para poder exportar música al norte de América. Dicen que Jorge Rojas no estaba de acuerdo y por eso en 2005 abandonó el grupo. Otros hablan de que se creyó maduro para hacer su carrera solista y los más faranduleros hablan de que Rojas y Kike ya no podían convivir. Pero si una ley hay en el grupo es que deben ser cuatro y por el desertor llegó Álvaro Teruel, hijo de Mario.

Muchos opinaron que la ida de Rojas le sacó calidad al grupo. Sin embargo, Los Nocheros sieguen siendo un éxito y un show repleto para los dueños del Luna Park y Gran Rex. En Buenos Aires la mujeres sienten amores identificados con sus canciones y en el campo todavía los esperan. Quizás en algún tiempo vuelvan sin tanta melodía de ciudad y con más raíces campesinas.

domingo, 18 de abril de 2010

Por Alan Benitez

Es el típico caso del artista que lo hizo todo en poco tiempo. Hoy cumple 40 años, con 28 de ellos dedicados a la música. Luis Miguel en 1982, con doce años de edad grabó su primer disco y allí comenzó todo: una vida llena de premios, mujeres, adicciones y dudas sobre su identidad.

Su verdadero nombre es Luis Miguel Gallego Basteri y aunque nació en Puerto Rico, es considerado un cantante Méxicano. "Luismi" llegó a la música cuando su padre Luisito Rey la dejaba por falta de talento y apostaba todo en su hijo para poder seguir comiendo. También se cree que lo inició en su adicción a las drogas. "Le ofrecía cocaína al cantante cuando éste tenía apenas 12 años." afirmó una vez el cantante fallecido Jorge Vargas.


Hasta colegas de Luis Miguel coinciden en que "el problema del cantante no era que tomaba cocaína, sino que se la tomaba toda". De hecho, esta semana cuando se conoció su internación en grave estado también se pensó que el problema podría haber llegado a través de su adicción. Pero lo importante es que Luismi ya está bien.

Si no es el cantante más popular de la historia de Latinoamerica pega en el palo. El compositor mexicano ganó todos los premios que pueda otorgar la revista Billboard y tiene nueve premios Grammy. Algunos creen que vendió más de 90 millones de discos y otros opinan que superó los 100 millones. Pero qué importa, Luismo tuvo discos de Platino, Oro, Diamante y todos los colores.

Esta vida de Luis Miguel se destiñe cuando se habla de su vida personal. De su madre muerta y revivida en más de una ocasión sin todavía encontrarle ubicación. Para completar, en este último año apareció un tal Juan José Arias, que con peticiones de pruebas de ADN jura con ser su padre. Claro, todos quieren ser parte de la vida de Luismi. Pero su verdadera familia son sus tres hijos Michelle, Daniel y Miguel.

Lo que suena mal en la vida de Luismi no fue creado por su propia mano, sino por un talento que estuvo rodeado de intereses que sobrepasaron el amor familiar. Lo demás, los éxitos, las canciones, los premios y las giras son todas obras de él. Un cantante que será recordado por años gracias a su capacidad de ser uno de los primeros en demostrar que Latinoamérica puede cruzar los océanos en poco tiempo. Exactamente en 28 años de 40.

La muerte y resurrección

Por Alan Benitez

Paul McCarney lo hizo publico el diez de abril de 1970, pero los Beatles se había separado antes. En septiembre del año anterior cuando John Lennon en una reunión de trabajo gritó: “Quiero el divorcio”. El grupo de excelencia musical moría y renacía otro, una banda que en los últimos 40 años despertó sueños, musicos, fobias, prejuicios sobre mujeres y ucronías.

Aquella banda que surgió en los 60 la terminaban de integrar Ringo Star en batería y George Harrison en guitarra. Amplió el horizonte de la música en sólo diez años y le alcanzó para alimentar y vivir los 40 años siguientes. Los Beatles enseñaron que se puede componer en conjunto, con talento compartido y sincronía musical.

El éxito los acompañaba no sólo por talento, sino por su ser adelante del mundo. La banda de Liverpool dejaba entrar a los fotógrafos, se mostraban al mundo de manera genuina y alimentaron el sueño de los jóvenes de los 60 que creían en un mundo mejor. Los Beatles hasta le devolvieron atención al Reino Unido, el imperio que moría mientras ellos nacían.

La separación forma parte de la historia de toda banda de música. Eso también lo enseñaron los Beatles. Quizás sea porque en serio se creían más grandes de Dios o por los egos individuales o las pujas económicas. Otros opinan que la rebeldía de Lennon ya no era soportada por McCarney.

Los más machistas creen que Yoko Ono, mujer de Lennon y Linda Eastman compañera de McCarney hicieron los suyo con lavajes de cerebro a ambos músicos y terminaron con la banda. Pero lo cierto es que Ringo y Harrison se sentían menospreciados como músicos y fueron los primeros en abandonar las grabaciones.

La banda estaba segura de que no podía seguir y dejó al mundo en 1970 golpeando una parte del sueño hippie. Para esa época era imposible una vida sin Beatles, pero así fue. ¿Qué sería del mundo si nada de eso hubiera pasado? No se sabe. Quizás los Beatles nunca murieron, ya que cuarenta años después sin tocar ni componer batieron más records que cuando fueron una banda. Y seguramente seguirán enseñando y vendiendo música por muchos años más.